
Además, aprovechando el calor reinante en Buenos Aires, está hacieno una dieta desintoxicante, predominantemente líquida y de verduras.
Algunas noches toma su guitarra y se pone a cantar en el baño de su casa aprovechando la acústica y cambia algunas palabras en las letras de sus canciones, logrando un redondeo conceptual que lo pone muy contento.
Al bajar su ingesta tiene que luchar con un decaimiento que le produce depresión (quizás no es precisamente depresión -yo no entiendo mucho- sino angustia), pero meditando y aplicando las técnicas impartidas por su Maestro Chen Chin Wen supera estos escollos. Su meta hoy:
1) desintoxicarse.
2) energetizarse.
3) mejorar la capacidad interpretativa de sus canciones.
4) presentarse en público a cantar sus canciones.
Llevará una canasta porque si le tiran tomates los juntará para hacer dulce de tomates y comerlo durante el próximo invierno.